Pasar al contenido principal

Nosotros

Puentes de la esperanza

Quienes Somos

“Puentes de la Esperanza” es una iniciativa civil de carácter privado, cuyo propósito es ayudar a comunidades rurales que padecen dificultades de movilidad por la ausencia de pasos peatonales seguros sobre rios y quebradas. Somos un equipo pequeño con grandes propósitos y resultados tangibles.

Soluciones eficientes, seguras e inclusivas son la base de nuestra labor acercando comunidades a una colombia justa, equitativa y sostenible.  Desde 2001 estamos legalmente constituidos en Colombia como una Entidad Sin Animo de Lucro.

Nuestra

Historia

La esperanza para muchos, empezó en medio de un desastre:

El 6 de junio de 1994 un sismo sacude al sur de Colombia ocasionando deshielo del volcán nevado del Huila y varios deslizamientos que represaron la parte alta del río Páez. Minutos después una avalancha descendió las estribaciones del nevado del Huila con una fuerza inusitada, destruyendo cientos de casas que habitaban comunidades indígenas de la zona. Según cifras oficiales, ese día perdieron la vida 1.100 indígenas y campesinos colombianos en el departamento del Cauca y al menos 25 puentes fueron destruidos entre muchos otros daños a la infraestructura vital de la región.

Toni Ruttimann, un ciudadano Suizo que ha dedicado su vida entera a construir puentes peatonales para las Comunidades mas pobres, se conmueve con las noticias sobre la emergencia del Cauca y viaja desde Ecuador hacia Colombia apoyado remotamente por sus amigos de nuestro vecino país y también de Suiza. Sin proyectos de papel ni discursos se reunió rápidamente con las comunidades y las organizó para construir puentes emergentes en la zona mas afectada por la avalancha. En un corto periodo de tiempo, el Suizo alcanzó a construir diez (10) puentes peatonales, restableciendo la comunicación a los pobladores sobre el río Páez antes de partir hacia otro lugar del mundo donde aún hoy continúa con su maravillosa misión.

Inspirado por esa experiencia, y pensando en los cientos de campesinos que sufren de aislamiento, Carlos Andrés Barrera, decide pedir a Ruttimann que le compartiera su técnica y algunos conceptos básicos de la construcción de puentes peatonales.

Desde entonces, afectado por un grave accidente y posterior milagro sucedidos en 2006, la opción de vida de Carlos es llevar soluciones seguras de movilidad a otros Colombianos en regiones apartadas que sufren de aislamiento. Maria Consuelo Sandoval, Aquitecta de profesión, su compañera de camino y de vida, le acompaña y apoya en esta misión y un pequeño equipo de profesionales y seres humanos maravillosos facilitan el soporte de ingeniería, logistica y administración necesarios para llegar eficientemente a esos lugares.

 

"Pareciera que hemos hecho mucho, pero en el camino descubrimos que nuestra misión apenas comienza frente a la gran cantidad de niños y abuelos que aún hacen un llamado de ayuda silencioso en medio de nuestros ríos y montañas. Decenas de comunidades vulnerables esperan que alguien haga algo real para acercarlos a Colombia, y para nosotros, ese llamado silencioso significa un compromiso de vida.

Entendemos que nuestra prioridad va mas allá de construir puentes estructurales que unen dos puntos geográficos; nuestra misión busca trasmitir confianza y empoderar a nuestros campesinos e indígenas a creer en si mismos; construyendo puentes entre los que tienen y los que necesitan, puentes entre las Instituciones y los campesinos, puentes entre los que piensan diferente y puentes de oportunidad para todos, porque creemos que nuestro trabajo es un pequeño aporte a esa PAZ que tanto anhelamos todos los Colombianos".

Es preciso aclarar que por un acuerdo mutuo, las acciones que adelanta Fundación Puentes de la Esperanza en Colombia no tiene vínculos directos ni relación alguna con el trabajo que simultáneamente desarrolla "Toni el Suizo" en otros lugares del mundo. Sólo nos conecta un vínculo de amistad y un profundo respeto mutuo, además del reconocimiento permanente que siempre haremos a su legado y a la huella que Toni Ruttimann dejó en nuestro país y en nosotros mismos.

Puentes de la esperanza

Misión

Convocar y articular esfuerzos de diferentes sectores, para facilitar la implementación de puentes peatonales rurales mediante la aplicación de técnicas seguras y una metodología participativa que involucre activamente a la Comunidad beneficiaria, sus Autoridades y Líderes alrededor de soluciones sencillas y confiables de infraestructura que mejoren las condiciones de movilidad y calidad de vida de campesinos e indigenas.

Visión

Nos proyectamos como una Organización con capacidad para reducir durante la próxima década (2030) la problemática de movilidad terrestre de los Campesinos e Indígenas Colombianos, incidiendo favorablemente en la prevención y reducción del riesgo, y facilitando el acceso a la educación, salud, seguridad y productividad de al menos 200.000 habitantes rurales del territorio nacional.

Principios

APOYO y SERVICIO...a la Comunidad rural

FIABILIDAD y CALIDAD...en nuestro trabajo

NEUTRALIDAD... frente a todas las ideologías

OPTIMIZACIÓN...de los recursos disponibles

TRANSPARENCIA...en nuestras gestiones y acciones

RESPETO por todas las personas y nuestro planeta

COLABORACIÓN...con la Instititucionalidad